13 - El Nuevo pacto está contenido en el primero

Porqué el nuevo pacto está contenido en el primero

De tal forma que el Nuevo pacto, que es espiritual, está contenido y preservado en el primero, que es el ritual. Porque, como ya explicamos, los ritos funcionan como una cubierta protectora cuyo propósito es preservar la información espiritual durante generaciones.

Gracias a esos ritos, el Mensaje -la Promesa de Dios-, extraordinariamente preservada por la Casa de Judá, ha pasado de generación en generación y llegado por escrito a su destino final: nuestras manos.

Los creyentes en Jesucristo rescatados de entre los gentiles -Casa de Israel- no podemos cumplir con algo que no nos corresponde, como lo sería efectuar algún rito de la ley de Moisés -privilegio y obligación que solo pertenece a la Casa de Judá-. Sin embargo sí que estamos llamados a obedecer y enseñar a obedecer (Mateo 5:17-20) la Ley en su aspecto espiritual a todos los que son rescatados de entre los gentiles.

En el nuevo pacto (Mateo 26:28 / Marcos 14:24 / Lucas 22:20), Dios nos ha dado su Espíritu PARA ANDAR EN SUS ESTATUTOS, GUARDAR SUS PRECEPTOS Y PONERLOS POR OBRA, estatutos y preceptos espirituales todos de la Ley, por supuesto.

Sin embargo, como ya lo hemos dicho, al hablar de cumplir con sus estatutos y preceptos, Dios -en lo concerniente a la Casa de Israel- no se refiere a la ley ritual, sino a la espiritual.

Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. Ezequiel 36:26-27

El corazón de piedra es una alusión a las tablas de la Ley, los ritos y la religión; En tanto que el corazón de carne, se refiere a nuestro Señor Jesucristo, el cual es la Palabra de Dios: la Ley hecha carne. Es el corazón (1 Corintios 2:16) de Nuestro Señor Jesucristo el que tenemos en nosotros los creyentes: SU ESPIRITU SANTO.

La ley espiritual y el Juicio

A nosotros, la Casa de Israel, la ley ritual no nos rige, por lo que no seremos acusados de no cumplirla, pero no sucede así con la ley espiritual (Romanos 2:12-16).

Así hablad, y así haced, como los que HABÉIS DE SER JUZGADOS POR LA LEY DE LA LIBERTAD. Santiago 2:12

Insistentemente nuestro Padre celestial, a través de Su Palabra, nos hace notar que, tal como acabamos de decir, encapsulada en la ley ritual -que son los sacrificios físicos-, está la ley espiritual: inmutable verdadera y eterna. Por tanto los sacrificios de la ley ritual son símbolos de la ley espiritual.

Si en verdad cumplís la ley real [cumplimiento espiritual], conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis. Santiago 2:8

El nuevo régimen espiritual

Las efímeras estructuras terrenales (2 Corintios 5:1-4) no son sino figuras y sombras de las eternas estructuras celestiales (Hebreos 9:1-10). Ejemplo de esto lo tenemos cuando la Palabra nos muestra que Moisés construyó el tabernáculo acorde al que se le permitió ver en el Cielo (Hebreos 8:5).

El antiguo régimen ritual -Primer pacto (Hebreos 8: 6-7)- estaba constituido por sombras y figuras de lo celestial. El templo en Jerusalén era el núcleo alrededor del que se efectuaban los ritos; Pero ahora el nuevo régimen, la Gracia (que ya no es ritual sino espiritual), tiene como núcleo al Señor Jesucristo, que es el verdadero Tabernáculo, el Templo Santo de Dios (Juan 2:19-21 / Hechos 17:24 / Hebreos 9:14 / Apocalipsis 21:22) en torno al cual ahora se ofrecen sacrificios también espirituales (Efesios 2:20-22).

Y haré con ellos pacto de paz, pacto perpetuo será con ellos; y los estableceré y los multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para siempre. Estará en medio de ellos mi tabernáculo, y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Ezequiel 37: 26-27

Pero ahora estamos libres de la ley [ritual], por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra. Romanos 7:6

El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el Espíritu vivifica. 2 Corintios 3:6

El Templo espiritual

De tal manera que el Tabernáculo del Altísimo, Templo espiritual, real y eterno, centro del Nuevo pacto y Casa de Dios, no solamente es el Señor Jesucristo, sino también su iglesia, las Casas de Judá e Israel:

...pero Cristo como hijo sobre su casa, LA CUAL CASA SOMOS NOSOTROS, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza. Hebreos 3:6

Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados COMO CASA ESPIRITUAL y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. 1 Pedro 2:5 

Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser UN TEMPLO SANTO EN EL SEÑOR; EN QUIEN VOSOTROS TAMBIÉN SOIS JUNTAMENTE EDIFICADOS para morada de Dios en el Espíritu. Efesios 2:20-22

Los sacrificios espirituales ofrecidos en el templo espiritual

En tanto que los sacrificios espirituales (1 Samuel 15:21-23 / Salmo 40:6-8 / Salmo 51:16-17 / Proverbios 21:3 / Isaías 1:10-17 / Isaías 58:5-7 / Jeremías 6:19-20 / Amós 5:21-24 / Oseas 6:6 / Miqueas 6:6-8, etc.) que se ofrecerán en ese Templo -también espiritual- son las buenas obras -que tal como los antiguos sacrificios físicos, que obligatoriamente debían llevar sal (Levítico 2:13)-, deben llevar amor sin fingimiento, es decir, sin la maldad y la corrupción que es todo interés oculto detrás de las buenas obras.

Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios. Hebreos 13:16 

Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; Hebreos 10:24

Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios. Filipenses 4:18

Esto es importante conocerlo, pues en la siguiente vida, sin excepción, todos seremos juzgados (Mateo 25:31-46) por la Ley verdadera, la espiritual y eterna, y en ese Juicio de nada valdrá si asistíamos los domingos a la iglesia, cantábamos, profetizábamos, echábamos fuera demonios o hacíamos muchos milagros (Mateo 7:21-23), si nunca cumplimos con la Ley Eterna de Dios:

Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio. Santiago 2:13

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